2025: Factura sin Estado
En 2025 pagamos más por todo: placas, agua, predial, tiempo. Pero cuando vinieron por César Guzmán y la violencia habló, el Estado volvió a faltar.


2025 no se sintió como un año.
Se sintió como una factura.
Pagamos placas.
Pagamos agua más cara.
Pagamos horas detenidos en el tráfico.
Pagamos todo.
Y aun así, cuando hizo falta, no hubo Estado.
En 2025 se llevaron la vida César Guzmán y de uno de sus compañeros.
No fue una estadística.
Fue un mensaje.
César era de los que no se doblan.
De los que creen que servir todavía importa.
De los que estorban cuando el poder prefiere silencio.
Los mataron en Jalisco.
El mismo Jalisco que presume patrullas Tesla, Cámaras en el C5 y rankings.
El mismo que habla de “tendencias a la baja”.
El mismo que sonríe en portada.
Mientras tanto, la ciudad siguió su rutina:
trámites imposibles, cobros puntuales, discursos optimistas.
López Mateos colapsada.
El transporte más caro.
Las desapariciones mal contadas.
Las fosas pululando.
Las madres buscando sin descanso.
Lo oficial habló.
La realidad gritó.
2025 dejó algo claro: pueden cobrar más y proteger menos.
Pueden tecnificar y no cuidar.
Pueden gobernar la percepción y perder la calle.
Nos cobraron todo.
Pero cuando la violencia habló, cuando mataron a César, el Estado no estuvo.
Y eso no hay campaña que lo tape.
Lo que viene
2026 ya asoma con tarifas más altas, un Mundial que presiona la ciudad, rentas al alza, transporte más caro y una violencia que no entiende de calendarios FIFA.
Y la pregunta no es si habrá más anuncios.
Los habrá.
La pregunta es si alguna vez lo oficial va a parecerse a lo que vivimos.
Porque este año nos cobraron todo.
Pero cuando mataron a César, cuando desaparecen jóvenes, cuando la ciudad colapsa, el Estado no estuvo ahí.
Y eso —eso— no hay cómo esconderlo.
